Nuestra historia
Redimiendo el tiempo, porque los días son malos. Efesios 5:16 · Reina-Valera 1909
Pablo escribió esa línea a una iglesia joven en una ciudad portuaria muy ocupada. No les dijo que administraran su tiempo, ni que lo ahorraran. Les dijo que lo redimieran. La palabra viene del mercado: volver a comprar algo, a un costo, porque vale la pena tenerlo.
REDIMO empezó con una pregunta sencilla. Si miras tu muñeca cuarenta veces al día, ¿qué lees ahí?
Un reloj te dice la hora. También puede decirte de quién es la hora.
La mayoría de los relojes dicen el nombre de una marca. Nosotros queríamos uno que dijera algo digno de leerse cada vez que miras la hora. Por eso cada modelo REDIMO se construye en torno a un solo versículo. Una cruz o el símbolo del modelo va a las doce. La cita va a las seis. La misma cita está grabada en el acero de la tapa trasera, contra tu piel, donde solo tú sabes que está.
Un solo versículo, a propósito. Una página de la Escritura en una carátula sería decoración. Un versículo es algo que puedes guardar.
Primero en español, porque así lo aprendimos muchos
Los modelos tienen nombres en español: León de Judá, Sobre las Aguas, Para Esta Hora, Mar Adentro. Para muchos de nosotros, esas son las palabras que oímos primero, en la mesa de la cocina o en una iglesia pequeña con sillas plegables. La fe tiene acento, y no quisimos perderlo en la traducción.
Cada versículo se da en español, de la Reina-Valera 1909, y en inglés, de la King James Version. Ambas son de dominio público, y ambas se han leído en voz alta por generaciones.
Lo que hacemos
Cuatro líneas, hechas sobre la misma idea y el mismo acero.
- Clásico. El reloj de vestir. Caja de 40 mm con bisel estriado, carátula con efecto rayos de sol y brazalete de eslabones. La línea con la que empezó la casa.
- Mar. Relojes estilo buzo, algunos con aguja de 24 horas. 40 mm, bisel giratorio, resistencia al agua de 10 ATM, en acero o caucho negro. Para el trabajo, los viajes y el agua.
- Para Ella. El mismo acero y la misma Escritura en 31 mm, con versículos de Proverbios, Ester y Rut entre ellos.
- Relieve. Una caja delgada con brazalete integrado y el símbolo en relieve sobre la carátula: el pez, la corona de espinas.
Todos comparten lo demás:
- Cajas de acero inoxidable 316L y eslabones macizos.
- Movimientos japoneses de cuarzo. Precisos, silenciosos y confiables. Un reloj de diario debe estar en hora cada vez que lo miras.
- Tapas traseras grabadas. La cita del versículo está tallada en el acero, no impresa sobre él.
- La cita de un versículo a las seis, en español, bajo una cruz o el símbolo del modelo a las doce.
Lo que no hacemos
No ponemos un reloj de cuenta regresiva en la página. No decimos que un lote está por agotarse cuando no lo está. No inventamos un descuento sobre un precio que nadie pagó. Vendemos por preventa porque así es como una casa pequeña puede hacer un buen reloj a este precio, y te decimos la fecha en que esperamos enviarlo. Si la fecha cambia, te enteras primero por nosotros.
Mejor ganarse a un cliente despacio que conseguirlo con un truco. Es lo mínimo que podemos hacer con la Escritura en la carátula.
Para quien lo lleva y para quien lo regala
Algunos de estos relojes los comprará la persona que los va a usar. Muchos serán regalos: para un padre, una esposa, un hijo que se va de casa, un pastor que nunca se compra nada para él. Pon dos en el carrito y se descuentan $20 del pedido, porque muchos se comprarán en pares: uno para quedarse, otro para regalar. De cualquier manera, la idea es la misma. El día va a ser ruidoso. El versículo estará ahí cuando bajes la mirada.